Monday, December 5, 2016

Requiem (Poem)

Requiem

Never shed a tear
over the end of a
 relationship.
Mourn the infinity of lifetimes
     never lived.





(2016)        

Unremembrance (Poetry)

I
have to
let you go.

Let me
tell you what I
saw.

I saw you.
I saw me.
I saw a lifetime
of possibilities.

Maybe.

Your hand in mine.
White dresses.
Lazy afternoons
drinking wine.

The laughter of children
that never were
echo in my mind.
They're fading away
with tears in their
eyes.

Everything that
never happened
races past.
Recollections that
weren't memories
explode in a flash of
light.

And then,
silence.

I
have to
let you go.

I have to
let the
idea
of you
go.

I have to
let
you
go
I
have
to.





(2016)        

Wednesday, August 10, 2016

In ore gladii (Poem)

It's getting hard to breathe.
To think.
The air is heavy,
unbearably hot and damp.
No solace from the rapid breeze.
Memories of yesterday offer no balm.

Of course, nobody to blame but oneself.
The air scatters pages that only bring shame.
Words become devoid of meaning
when embroiled by regret.
Words like hope are meaningless.
Except to hope that it happens fast.

(Wondering what they
would say.
Just following a
flight of
others
before,
they
will
say.)

There is truth
 in weariness.
There is veracity
in pain.
Up here, eyes are staring
 intently.
Down there, it won't
 matter anymore.

(
Longer
than
expected.
)

The eternal debate
gets nearer and nearer.
What is cowardice
anyways?
Delusions destroying
dreams.
Let gravity to its
thing.

Let's see what lies beyond
Let's s

(2016)        

 



Sunday, July 24, 2016

Circumitus

Mare de Lis,

No había pensado en ti desde hace muchos años.

No recuerdo cuantos exactamente. No puedo negar que en algún momento tu nombre me haya pasado por la mente. O que tu sonrisa me cruzara por la ventana de la memoria de vez en cuando.

Pero, no había pensado en ti desde hace muchos años.

No me había detenido a pensar en tu cara. En recordar tu mirada. En intentar recuperar el sonido de tu voz y tu risa. 

Te encontré de casualidad. Una búsqueda de las que hago todos los días para el trabajo. Buscando sitios nuevos que hablar en las propiedades en línea que manejo, encontré tu nombre. Encontré tu foto.

Rápidamente, varias cosas comenzaron danzar en mi cerebro. 

Primero, me da mucha felicidad que te veas contenta. No solo eso, todavía estás en el mundo del arte. Espero que no hayas abandonado tu pincel y tu talento. Tus trazos y tus colores eran (¿son?) lo más impresionante de ti. Luego de tu sonrisa, claro.

También observé cómo el tiempo ha pasado. Han sido casi una década y media desde que te vi. Los dos, tú y yo, ahora estamos peligrosamente cerca de los cuarenta. (Quizás yo más que tú.) Pero, todavía está allí la chica que me inspiró más poesía que ninguna otra, antes o después. (Sólo he publicado uno aquí.) 

Lo tercero que recordé lo que sentía por ti. Me dio mucha alegría recordar lo que sentía por tí.

Finalmente, y lo más importante que recordé: tú eres Libertad Aurora. O bien, Libertad Aurora eres tú. Cuando comencé a escribir Two Dancing on the Red Earth, allá en Cambridge, sólo escribí el Prologo y el primer capítulo. No concebí a Libertad hasta después de haberte conocido. Sin hacerlo conscientemente, modelé mi imagen mental de Libertad en ti. Su cabello, su mirada, su sonrisa y su personalidad, la de mujer fuerte que no depende de nadie, nacieron de ti. Libertad existe, en extraña manera, como un tributo inconsciente de mi idealización de ti. 

Este momento de comprensión me azotó fuertemente. Sinceramente no me había dado cuenta de lo que había creado con mis palabras. Cree mi versión ideal de ti. 

Probablemente nunca sepas nada de esto. Nunca sabrás que fuiste mi musa, no sólo para un ciclo extenso de poesía, sino para lo que es, hasta el momento, mi personaje favorito de todos lo que he escrito. Nunca sabrás lo que sentí por ti. Nunca tendré el valor de buscarte y decirte todo lo que significas para mí.

Sólo me queda una cosa que decir.

Gracias.